L70/B30: LA IMPORTANCIA DE LA LETRA PEQUEÑA

Ricardo Morcillo*

En los últimos años la aparición de innumerables firmas de iluminación en el mercado, los avances tecnológicos y (por suerte) una normativa cada vez más estricta hace que cada vez sea más compleja la tarea de seleccionar luminarias de calidad para un proyecto lumínico. Como profesionales de la luz debemos exigir a las diferentes firmas de iluminación toda la información necesaria y especificaciones técnicas con el fin de garantizar al cliente la máxima durabilidad en el tiempo.

Como si de un envase de comida se tratara o la firma de un contrato, la descripción de las luminarias también contiene letra pequeña, debemos de exigirla y fijarnos bien en ella.

Entre otros parámetros como el número de lúmenes, temperatura de color, la calidad y tipo de LED o sencillamente su diseño y acabado en este artículo haremos incapié en dos letras que en ocasiones pasan desapercibidas o directamente no aparecen en las fichas técnicas, nos referimos a los valores  L y B.

Sabemos que la cantidad de luz de cualquier luminaria disminuye con el transcurso del tiempo, a esa cantidad de luz en un momento específico del futuro la denominamos factor de mantenimiento.Por definición la vida útil de un módulo LED es el tiempo que tarda hasta que su salida de luz alcanza un porcentaje x de su salida inicial. Concretamente al tiempo que tarda dicha luminaria en alcanzar el 70% de su salida inicial lo definimos como L70, éste valor es estadístico y por tanto puede existir variación en diferentes casos. Hoy día existen luminarias con mejores condiciones de degradación, por ejemplo L80 = 50.000 horas, lo que significa que funcionará durant 50.000 horas antes de caer por debajo del 80% de su nivel inicial de salida de luz.  Este factor es muy importante ya que a la hora de calcular un proyecto de iluminación debemos decidir en qué medida  sobredimensionar la instalación para que los niveles de iluminancia requeridos se mantengan por encima de los requeridos a lo largo de los años.

El valor B expresa la degradación progresiva de luz como porcentaje de módulos de LED. Ponemos como ejemplo un valor de B30, éste nos indicará que el valor L antes mencionado se alcanzará como mínimo en un 70% de los módulos LED y que el 30% restante tendrá una cantidad de flujo luminoso inferior.

En algunas ocasiones podemos encontrarnos con la siguiente nomenclatura: L70F10

En este caso F será la combinación del valor C y el valor B (siendo C el porcentaje de módulos con avería). Esto significa que el 10% de los módulos LED pueden fallar o estar por debajo del 70% del flujo luminoso inicial.

Como hemos comentado al principio del artículo no debemos dudar a la hora de exigir a la firma o distribuidor autorizado las especificaciones técnicas completas de las luminarias, seguramente será la mejor forma de proteger tanto a nuestro cliente como al proyecto.

Ricardo Morcillo | Lighting Designer | Architect